Neuropathy pt 2

Esta es una continuación del blog ¿Qué es la neuropatía relacionada con el cáncer del seno? - Parte 1, que describe los tipos de dolor nervioso y otros síntomas y comienza las historias de varios miembros del estudio Pathways sobre supervivencia al cáncer de mama cuyas historias se cuentan aquí. La primera parte también describe cómo el cáncer y su tratamiento pueden causar neuropatía.

¿Quién padece neuropatía?

Se estima que 15/23% de las pacientes con cáncer de mama que reciben taxanos experimentan neuropatía, y en cerca de dos tercios de ellos, los síntomas duran más de un año. Nuestros investigadores del Estudio Pathways continúan investigando sobre quién es más probable que tenga problemas nerviosos más severos y duraderos.

Hasta ahora, sabemos que una neuropatía que dure dos años tras el tratamiento es más probable en pacientes mayores, que han tenido mastectomía, que tienen sobrepeso u obesidad, que tenían más nódulos linfáticos con células cancerígenas, o que ya tenían neuropatía o alguna condición relacionada como diabetes. Nuestros genes también juegan un papel importante: la hermana pequeña de Sue padece neuropatía de origen desconocido y, según su médico, eso la puso en mayor riesgo.

Tratamiento para la neuropatía

Los problemas nerviosos pueden ser tratados de diferentes formas y lo que es efectivo varía en función de cada persona.

  • Una gama de medicinas se usa para tratar la neuropatía, desde pastillas para el dolor e inflamación que requieren o no receta, antidepresivos, y cremas tópicas o parches para colocar en la zona o zonas afectadas.
  • Fisioterapia o ejercicios diseñados para personas con dolor neuropático y problemas de equilibrio pueden ayudar.
  • Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea (ENET, o TENS por sus siglas en inglés) es efectiva para algunas personas.
  • Terapias complementarias como la acupuntura o el masaje pueden estimular y recuperar la sensación nerviosa.
  • La práctica de la respiración profunda y el mindfulness (la práctica de atención plena) pueden ayudar a algunas personas con neuropatía y los problemas de sueño relacionados.

El equipo médico de Sue probó diferentes medicinas para encontrar la combinación que funcionaba para ella. Ella las estuvo tomando durante tanto tiempo que se preguntaba si aún eran efectivas. “Lo averigüé cuando estuve hospitalizada y no las tomé durante una semana–hacen una gran diferencia!”

Linda observó que los analgésicos no la ayudaban. María nos contó que el yoga y los ejercicios de Feldenkrais la hacían sentirse mejor.

Sue descubrió que podía modificar sus actividades habituales. Una bicicleta de paseo le proporcionó una mayor sensación de control que al caminar. No se siente tranquila montando en bicicleta por la calle y no puede ir tan lejos como solía en la bici de montaña, pero dice que “¡Hace que me sienta viva! Salir y hacer esto es maravilloso.”

Al principio, Sue decía que ella ponía los pies “en un cubo de agua con hielo para ayudar a aliviar algo el dolor.” Aunque el masaje trae alivio a algunas personas, el contacto era demasiado doloroso para ella. Probó con acupuntura, lo cual ayudó, pero no lo repitió lo suficiente “para ver mejoría a largo plazo.”

Y, por supuesto, una dieta sana y equilibrada ayuda contra la neuropatía. El alcohol y el tabaco fumado o vapeado pueden empeorar la neuropatía, así que es mejor evitarlos.

Cada una tenemos que encontrar lo que nos funciona. Algunos recursos generales están enumerados más abajo. Si tiene problemas de los nervios, hable con su médico sobre sus síntomas, especialmente si son severos o afectan tsu vida diaria.

Afrontar los problemas de los nervios

Evitar riesgos es fundamental para las personas con neuropatía. La pérdida de sensibilidad en el tacto eleva el riesgo de sufrir quemaduras al ducharse, limpiar o cocinar. Puede ayudar el calzar zapatos o sandalias para proteger los pies. Los investigadores han averiguado que las personas con neuropatía tienen un mayor riesgo de tener caídas serias. Puede encontrar más consejos aqui.

Para Linda, es difícil predecir cuándo el dolor o el adormecimiento aparecerán. “Debo de tener cuidado con cuánto camino o cuánto tiempo estoy de pie.” Linda nos hizo saber que, aunque no elimina el dolor, “medito cada día contra el estrés, para relajarme y mantener la mente centrada en cosas positivas.” Lecturas sobre temas espirituales, y sentarse o caminar en la naturaleza ayudan a María con el dolor.

Al principio, Sue tenía problemas con muchas de sus tareas diarias; caminar, incluso con un bastón, era difícil. Ella está mejor ahora y raramente usa bastón. “He aprendido a sobrellevarlo con la ayuda de las medicinas; han sido 7 años. Es todavía más doloroso por la noche. Por la mañana hago las cosas que deben de ser hechas y me lo tomo con calma por la tarde.”

Recibir ayuda es también fundamental. La hermana de Sue y una amiga enfermera han sido grandes apoyos para ella. “Necesitas a muchas personas para volver a encaminar tu vida lo mejor que puedas.

Nota: Muchas clases que pueden ayudar con los síntomas nerviosos ahora están disponibles en línea, que incluyen respiración profunda, atención plena, meditación, Feldenkrais, automasaje, Qi gong, Tai chi y yoga. Consulte con su proveedor de atención médica sobre su afección para asegurarse de que pueda realizar una nueva actividad de manera segura.

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